Dicen que son tres metas en la vida de toda persona: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro, no precisamente en ese orden. El árbol lo planté en 5º de Primaria, y de mi libro estoy a punto de hablarte.

«El chico de los limones (que se pudran las medias naranjas)» es la historia de cualquier persona, animal u objeto que, tras incontables ilusiones y decepciones amorosas, se cansa de que se pudran sus medias naranjas y comienza a buscar limones enteros.

Entre las numerosas reseñas que se han lanzado sobre el libro, destaca la realizada por la madre del autor, quien lo ha leído varias veces y dice estar enamorada. También la de una vecina, que, tras descubrir los 40 poemas de los que consta el libro, se preguntó a sí misma si era realmente feliz.

EL LIBRO EN LOS MEDIOS